Convierte un MP3 en un WAV sin comprimir con el que los editores y las DAW trabajan a gusto. Arrastra un MP3 y Solmi lo decodifica y escribe un WAV PCM de 16 bits estándar en tu navegador, el formato que esperan los samplers, los programas para grabar CD y el software de edición más antiguo. Sin subidas, sin registro y sin marca de agua.
Arrastra tu MP3 al conversor y pulsa Convert. Solmi decodifica el audio comprimido y escribe un WAV PCM de 16 bits sin comprimir con la misma frecuencia de muestreo, que puedes escuchar aquí y descargar. Todo ocurre en tu dispositivo.
No, y conviene decirlo claro: la codificación MP3 descartó datos de audio de forma permanente y decodificar a WAV no puede recuperarlos. Lo que obtienes es una copia sin comprimir del audio comprimido: el formato adecuado para editar y para el software que no lee MP3, pero no suena mejor que el original.
Porque hay mucho software que lo exige. Los samplers por hardware, los programas para grabar CD, algunos editores de vídeo y ciertos formatos de plugin o rechazan el MP3 o lo decodifican de forma impredecible. El WAV es además el formato de trabajo más seguro si piensas editar varias veces, porque no se vuelve a comprimir cada vez que guardas.
Bastante más: el audio estéreo sin comprimir a 44,1 kHz ocupa unos 10 MB por minuto, sea cual sea el bitrate del original. Un MP3 de cuatro minutos y unos 5 MB se convierte en un WAV de unos 40 MB.
No. El conversor funciona por completo en tu navegador: tu archivo se decodifica y se vuelve a codificar en tu propio dispositivo y no se envía nada a ningún servidor. Por eso además es rápido: no hay espera de subida ni de descarga, solo la conversión en sí.
Sí, totalmente gratis, sin registro, sin muro de pago por tamaño de archivo y sin marca de agua. Cuando tengas el audio convertido, puedes transformar la pista en un videoclip con el generador de videoclips con IA de Solmi, que también es gratis para empezar.